PREPARANDO NUESTRA PISCINA PARA EL INVIERNO (y II)

Con el fin de mantener el agua en buenas condiciones durante el invierno sin necesidad de estar limpiando constantemente la superficie, muchas personas optan por la colocación de una cubierta de lona que se encuentra anclada a los bordes de la piscina y que evita que se produzcan accidentes infantiles por caídas al agua en invierno. Los expertos señalan, además, que estas lonas reducen el gasto en los productos químicos necesarios para mantener el agua, ya que se encuentra más protegida de las agresiones externas.

En el mercado se comercializan cubiertas muy diferentes, ya sea en tamaño, en material, en la forma de los anclajes, etc. Por ello, antes de comprar uno de estos elementos conviene tener en cuenta una serie de factores, como si el lugar donde se va a ubicar es una primera o segunda residencia, el entorno en el que se encuentra el agua, el clima, etc.

Usar cobertores o lonas nos ayudará a mantener la piscina en buenas condiciones durante la época fría, evitando que el agua se ensucie y reduciendo las posibilidades de congelación y las posibles caídas o accidentes. Por otro lado si nuestra piscina tiene este tipo de cubiertas su mantenimiento será aún más sencillo, pero obviamente la cubierta necesita también una limpieza que deberá ser regular y rutinaria.

  • Para la limpieza de las cubiertas es importante elegir productos adecuados, que no alteren las cualidades técnicas y estéticas de la cubierta, si nosotros no tenemos claro qué productos podemos o debemos usar, es conveniente incluso consultar al fabricante, ya que si usamos el producto inapropiado y la cubierta sufre algún deterioro tendremos un problema.
  • Hay que aclarar la cubierta antes de comenzar las acciones de mantenimiento rutinarias, ya que es probable que en su superficie haya polvo acumulado si no la hemos movido en tiempo.
  • En el caso de los productos de mantenimiento de una cubierta lo importante es la calidad y no la cantidad, hay que dosificar adecuadamente, lo cual es además más ecológico.
  • Debemos aclarar a medida que vamos limpiando, para que el producto no se acumule en la cubierta, y secar al finalizar la limpieza para que no queden marcas.
  • Un tratamiento preventivo anti-moho evitará que nos encontremos con este problema cuando abramos la cubierta en primavera y además alargará la vida de la cubierta. Se puede aplicar en cualquier momento, pero como es un tratamiento preventivo, mejor cuanto antes.
  • Por último recordar que los mejores días para limpiar la cubierta nunca son los más calurosos.

Espero que estos consejos os resulten de utilidad a aquellos que tengáis piscina en casa y podáis tener dudas con respecto a su mantenimiento en los meses de frío. El mantenimiento es importante en todas las estancias de una casa, pero en exteriores es especialmente delicado porque su exposición es mucho mayor.

El principal beneficio lo constituye el favor que se le hace al medio ambiente evitando hacer un consumo anual absurdo de agua. Sin embargo, conservar la piscina llena durante el invierno conlleva otras ventajas, como la de no perjudicar la estética del jardín, manteniendo este elemento de forma que proporcione belleza al conjunto del terreno. Además, esta opción implica que en el siguiente verano la piscina ya estará limpia y el propietario se ahorrará esta tarea, que es bastante costosa.

PREPARANDO NUESTRA PISCINA PARA EL INVIERNO

Hoy por hoy el mantenimiento de la piscina en invierno, la hibernación, es más barato y respetuoso con el medio ambiente y permite mantener el agua sin contaminar de una temporada hasta la siguiente. Es recomendable seguir unos consejos para que todo esté perfecto cuando llegue de nuevo el verano.

Empezaremos con consejos para el mantenimiento de la piscina en sí, un procedimiento bastante sencillo. Hemos de tener en cuenta que para no malgastar el agua de la piscina, podemos aprovecharla de año en año si seguimos el tratamiento adecuado para mantener el agua limpia. Para ello, se recomienda aplicar una cloración de choque y hacer funcionar la depuradora varias veces por semana, evitando así también que se engarrote. Además, en la actualidad los problemas de escasez de agua son importantes y por este motivo cada vez son más los particulares que deciden conservar el agua de su piscina de un año a otro. De este modo evitan tener que llenarla por completo todos los veranos.

  • Lo primero que se debe comprobar son los sistemas de filtrado, deberán estar en perfecto estado para su uso, en caso contrario podremos tener problemas.
  • Después hay que hacer un tratamiento con cloro, también podemos usar bromo, la cantidad de esta sustancia utilizada será inferior a la que se usa en verano y se hará durante una media de 8 horas a la semana.
  • En general, pero sobre todo en aquellas piscinas que tienen vegetación a su alrededor, también es conveniente aplicar un tratamiento desinfectante de cloro y alguicidas, para evitar la descomposición. Este tratamiento se hace dos veces a lo largo del invierno, la primera ya debe realizarse porque se suele hacer justo al terminar la temporada de uso de la piscina. La segunda deberá hacerse en el mes de febrero. En cuanto al uso de desinfectantes, hay que señalar que cada fabricante indicará en el envase la cantidad de líquido que es necesario para mantener una correcta desinfección. Estas instrucciones deben ser respetadas cuidadosamente. Por otro lado, si no se emplearan los alguicidas, el agua tomaría un tono verdoso que comenzará a extenderse por las juntas de gresite o por las paredes. En invierno no es imprescindible llevar a cabo un control tan severo de estos elementos, ya que nadie se va a bañar en ese agua. Sin embargo, si se descuida por completo, al año siguiente será necesario vaciar la piscina y limpiarla a fondo para volver a llenarla.
  • Un aspecto muy importante es el control del Ph del agua, que tiene que estar siempre con valores mantenidos entre el 7.2 y el 7.6, de ese modo por un lado evitaremos las algas y por otro nos aseguraremos de que nuestra piel no sufra irritaciones. Téngase en cuenta que si el ph es mayor, el agua aparecerá turbia y puede que aparezcan microorganismos y algas, mientras que si es inferior puede dar lugar a irritación en la piel y en los ojos. El pH es el responsable de que la piscina cuente con un aspecto radiante o de que, por el contrario, presente el agua turbia o poco transparente. Por ello, es el principal punto a controlar si se desea que la piscina se encuentre perfecta.
  • Si no se cuenta con un cobertor para piscinas, deberemos recoger regularmente las hojas y demás residuos con el recogehojas y evitar así que se ensucie el agua y, a la vez, que se cuelen hacia los mecanismos de la bomba.
  • Asimismo, para mantener la piscina en invierno sin cubrirla, también se recomienda dejar un flotador dentro de la piscina para tratar de evitar la congelación del agua, especialmente en zonas de climas más fríos.

Cómo mantener una piscina (y IV)

4.- Dale mantenimiento a los filtros de la piscina

A) Limpia la piscina a diario manualmente. Usa cepillos, limpiadores y dispositivos para eliminar los residuos, para quitar la tierra de la superficie y el exceso de hojas y ramas.

B) Mantén el agua de la piscina entre 1/3 y la mitad de la abertura del skimmer de la piscina. Este es el nivel en el que la piscina funciona mejor. Un skimmer de piscina es un dispositivo que atrae el agua de la superficie de la piscina. Atrae residuos pequeños, como hojas y otras cosas que podrían haber caído en la piscina. Pueden suceder cosas inconvenientes y dañinas que pueden suceder si el nivel del agua es demasiado alto o demasiado bajo para el skimmer.

  • Si los niveles del agua son demasiado altos, el líquido se moverá demasiado lento al skimmer. Esto puede provocar que los residuos se salten el skimmer y que se acumulen en la piscina.

  • Si el nivel del agua es demasiado bajo, el skimmer tendrá poco o nada que succionar. En su lugar, succionará aire, lo que podría dañar la bomba de la piscina.

C) Vierte agua antes de lavar a contracorriente y de aspirar. Aspirar causa que el nivel del agua descienda, motivo por el que debes añadir agua de antemano.

D) Conoce los diferentes sistemas de filtro. Hay tres tipos básicos de filtro:

  • Filtro de arena. Estos filtros están hecho de metal, fibra de vidrio o concreto y contienen un lecho sólido de arena específica. La arena hace el trabajo de atrapar los residuos. Cambia la arena del filtro cada cinco años.

  • Filtro de cartucho. Estos filtros permiten que el agua se filtre a través de una superficie de filtrado fina. Atrapa las impurezas hasta que lo limpies. Una de las ventajas de los filtros en cartucho sobre los de arena es que tienen una superficie mayor, lo que da como resultado menos obstrucciones y un mantenimiento más sencillo. Reemplázalo cada 3 ó 5 años.

  • Filtro de tierra de diatomeas. Estos filtros contienen material de hueso poroso que filtra los residuos con facilidad. Instalar un filtro de diatomeas es bastante sencillo, pues se coloca directamente en el skimmer. Lavar a contracorriente y reemplazar o añadir un filtro de diatomeas nuevo debe hacerse una o dos veces al año.

E) Recuerda darle mantenimiento a los filtros. El filtro de la piscina es una de las herramientas más importantes para la piscina y debe permanecer muy limpio. Así que no lo olvides al momento de limpiar la piscina.

5.- Otros consejos

A) Darle mantenimiento a la piscina puede ser bastante difícil, por lo que llamar a un profesional es la mejor manera de garantizar que el agua permanezca cristalina y segura.

B) Siempre sigue las instrucciones del fabricante cuidadosamente.

C) Sé muy cuidadoso con los químicos si hay gente y animales cerca.

Cómo mantener una piscina (III)

Parte 3.- Aplica químicos en la piscina

A) Ten los químicos apropiados listos. De vez en cuando, te enfrentarás a problemas con el agua que requieren soluciones químicas agresivas. Sin embargo, por lo general, estos químicos deben convertirse en parte de la rutina de mantenimiento de la piscina, pues quizás sea necesario ajustar algunos niveles esporádicamente. Las instrucciones del producto te darán la dosis apropiada, en caso de que sea necesario ajustar los niveles. Te presentamos un listado de los químicos más comunes que necesitarás:
-Cloro
-Productos para tratamiento de choque
-Alguicida

B) Aplica cloro en la piscina. Tú y tus invitados no estarán muy cómodos si hay algas y bacterias nadando con ellos. El cloro evita la aparición de invitados no deseados. Hay varias opciones disponibles al momento de elegir los productos de cloro adecuados.

Pastillas de cloro básicas. Estas pastillas se disuelven lentamente y pueden encontrarse en tamaños de 2,5 a 7,5 cm. Son excelentes para mantener la piscina limpia. Además, la mayoría de pastillas de cloro contienen un estabilizador incorporado para escudar el cloro de los rayos solares. Puedes usar las tabletas en el dispensador flotante, en el “skimmer” o en el clorador automático.

Cloro líquido. En forma líquida, el cloro es bastante similar a la lejía casera. Pero ten cuidado, pues también es mucho más fuerte cuando está diseñado para piscinas. Aplicar cloro líquido es fácil, pero tiene una vida útil relativamente corta. No dura por más de unas semanas.

Pastillas cloradoras. Algunas de este tipo de pastillas no básicas proporcionan un método multifuncional para dar mantenimiento a la piscina. Desinfectan el agua a la vez que dan tratamiento de choque para eliminar todo tipo de contaminantes.

Gránulos cloradores grandes. Estos gránulos vienen en variedades multifuncionales que pueden resolver varios problemas a la vez: cloran, hacen tratamiento de choque y matan algas con una sola aplicación diaria.

C) Dale tratamiento de choque a la piscina. Llevar a cabo esta tarea es crucial, pues el tratamiento de choque mantiene el agua transparente y reduce la irritación de los ojos y los olores causados por el cloro. Como se mencionó, algunos productos de cloro ya llevan agentes de choque incorporados, pero si eliges uno que no los lleva, te presentamos algunos agentes de choque para hacer el trabajo:

Agentes de choque básicos. Los productos básicos se encargan de matar bacterias, descomponiendo los residuos cosméticos, las lociones bronceadoras y cualquier tipo de residuo de nadadores. Usar productos básicos para hacer un tratamiento de choque en el agua suaviza el cloro.

Productos multifuncionales de choque. Estos productos funcionan rápidamente y restauran la transparencia del agua eliminando todo tipo de bacterias. Los productos multifuncionales también equilibran el pH del agua, aceleran la filtración y proporcionan protección contra las algas. La ventaja principal es que los productos de choque te permiten regresar al agua luego de 15 minutos de la aplicación.

D) Añádele alguicida al agua. Hay millones de plantas microscópicas que pueden tomar refugio con facilidad en una piscina. La lluvia, el viento y el agua estancada pueden permitir que estas diminutas formas de alga se instalen en la piscina, haciendo que el agua se vuelva inutilizable fácilmente y disminuyendo la eficiencia de los químicos para piscina. Los filtros se atascarán rápidamente y la circulación del agua se ralentizará. Los alguicidas evitan que estas pequeñas plantas invadan la piscina efectivamente.

Lee las instrucciones del fabricante con cuidado y luego vierte la cantidad sugerida de alguicida directamente en la piscina.

E) Manipula los químicos necesarios con propiedad y cuidado. Hay muchos químicos disponibles y pueden ser muy peligrosos para humanos y animales. Sé cauteloso al utilizar soluciones químicas.

-Usa siempre guantes de goma.

-Lávate las manos inmediatamente después de estar expuesto a los químicos.

-Usa la dosis indicada y almacena los químicos según las instrucciones del fabricante.

-Nunca viertas ni regreses material sin usar o echado a perder al paquete original ni lo tires a la basura normal.

-No enciendas fuego cuando uses químicos.

-Siempre añade el químico al agua y no viceversa

En el próximo capítulo finalizaremos esta guía rápida con consejos referentes al perfecto mantenimiento de nuestra piscina y otros consejos muy útiles para llevar a cabo nuestro cometido.

Cómo mantener una piscina (II)

Proseguimos con nuestros consejos para mantener en perfectas condiciones nuestra piscina.

Parte 2.- Examina el agua de la piscina

A) Compra tiras de prueba en una tienda de piscinas cercana. Compra tiras para identificar el cloro, el nivel de alcalinidad, el pH y el ácido cianúrico. Hoy en día, no es necesario utilizar pruebas diferentes para químicos diferentes.

B) Sumerge la tira de prueba en la piscina. Pasa a un área separada del “skimmer” de la piscina y sumerge la tira unos 45 cm en el agua durante unos 10 segundos.

C) Espera a que aparezcan los colores distintos. Compara las lecturas de color con la descripción en la caja o la botella. Asegúrate de leer las instrucciones del producto cuidadosamente, pues distintos fabricantes usan distintos procedimientos.

D) Asegúrate de que las lecturas estén en el rango apropiado. Es muy importante ajustar el agua en caso de que las lecturas no concuerden con los rangos recomendados. Usar los químicos adecuados corregirá el problema fácilmente en caso de no cumplir los estándares sugeridos.

Cómo mantener una piscina (I Parte)

Tener una piscina en tu casa o en tu jardín puede ser una experiencia muy placentera durante los calurosos meses de verano. Sin embargo, como todas las cosas buenas, una piscina requiere un mantenimiento y, sobre todo, una atención a los detalles. Muchas personas recurren a profesionales en piscinas, que es lo correcto; pero si eres el tipo de persona que actúa por sí misma con sensatez y cordura, sigue leyendo para saber cómo mantener el agua de la piscina reluciente de limpia.

1º.- Tu piscina tiene unas necesidades y hay que saber verlas.

A) Familiarízate con los niveles totales de alcalinidad y pH. La alcalinidad total es una forma de medir la capacidad del agua para neutralizar la acidez. Los niveles de alcalinidad del agua están directamente relacionados con el pH de la misma. Mientras más alta sea la alcalinidad total, más altos serán los niveles del agua de la piscina.

-Los niveles de pH miden qué tan ácidas o básicas son las sustancias. La escala de pH va de 0 a 14, siendo el nivel 7 un pH neutral.

B) Conoce el cloro, la dureza cálcica, el ácido cianúrico y el nivel total de sólidos disueltos. Además de los niveles alcalinos y de pH, estos también son detalles importantes. Asegúrate de comprender lo que son y cómo benefician al agua.

-El cloro se usa para desinfectar e higienizar el agua.
-La dureza de cálcica se refiere a la cantidad de calcio presente en el agua. Si los niveles de calcio son demasiado bajos, el agua se tornará corrosiva y podría arruinar la estructura de la piscina.
-El ácido cianúrico protege al cloro de los rayos ultravioleta del sol.
-Los sólidos disueltos totales se componen principalmente de sales inorgánicas (calcio, magnesio, sodio, bicarbonato y sulfatos), además de pequeñas cantidades de otros materiales orgánicos disueltos en el agua.

C) Identifica el pH, la alcalinidad total, el cloro, el ácido cianúrico, la dureza cálcica y los niveles de sólidos disueltos en el agua de la piscina. Mantén los siguientes niveles recomendados en mente.

pH: 7.2 a 7.8
Alcalinidad total: 80 a 120 ppm
Cloro: 1.0 a 2.0 ppm
Ácido cianúrico: 40 a 80 ppm
Dureza cálcica: 180 a 220 ppm, pero otros sostiene que debe estar entre 200 y 400
Sólidos disueltos totales: por debajo de 5000 ppm

D) Conoce los cronogramas de medición de cada componente del agua. Cuando examines el agua de la piscina, debes observar ciertos cronogramas para mantener el funcionamiento correcto, la limpieza y la salubridad del agua. Cada elemento, como el pH, debe examinarse en un punto específico. Algunos profesionales recomiendan hacerlo diariamente, que puede ser difícil para muchas personas. Mantén en mente los cronogramas siguientes para garantizar el funcionamiento correcto de la piscina:

-Debes examinar el pH dos veces a la semana.
-La alcalinidad total debe examinarse una vez a la semana y por lo menos una vez al mes.
-El cloro debe examinarse dos veces a la semana.
-El ácido cianúrico debe examinarse dos veces por temporada.
-La dureza cálcica debe examinarse dos veces por temporada.
-Los sólidos disueltos totales deben examinarse una vez a la semana y por lo menos una vez al mes.