LAS COSAS, EN SU JUSTO MOMENTO

Solemos acordarnos de poner a punto nuestra piscina llegados a la temporada de baños, como decían los antiguos, “Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”. Lo que pasa es que decidimos hacerlo en el mismo momento en que se nos ocurre a todos y, como cuando aprieta el calor, llamamos al técnico del aire acondicionado cuando observamos que éste no funciona correctamente y, claro, colapsamos la centralita del servicio y con suerte debemos aguardar más de una semana hasta que nuestro problema es resuelto, debiendo soportar las molestias y el agobio de unos días en los que el calor se adueña de nuestras vidas y nuestros hogares.

Si tenemos en cuenta que, los que nos dedicamos a este mundillo del agua de baño, fechamos la temporada de reparaciones y puesta a punto de piscinas a principios de marzo; pensamos que finales de enero sería una buena fecha en la que comprobar que las depuradoras de nuestras piscinas funcionan correctamente, es decir que:

-Las bombas hagan su trabajo.

-Los filtros estén en perfecto estado y cumpla su función.

-Los cestillos de los skimmer se encuentren libres de hojas e impurezas.

-El gresite de nuestros vasos tengan las lechadas en condiciones.

-Y observar que nuestro vaso no tiene fugas, comprobando si después de las lluvias el nivel disminuye considerablemente.

Si encontraramos alguna anomalía en lo antes mencionado, es ahora cuando debemos llamar a nuestro técnico de piscinas de confianza; adelantándonos a las fechas que, como antes hemos indicado, se produzca el inicio de temporada y nos veamos perjudicados por los consecuentes retrasos en esa ansiada solución de nuestros problemas. Si hacemos esto, nos ahorraremos muchos dolores de cabeza.